7 noviembre 2025 · Ciberseguridad

Canon: líder en seguridad de impresión según Quocirca

Canon es líder en seguridad de impresión según el informe Print Security Landscape 2024 de Quocirca. Soluciones como uniFLOW Online protegen archivos, dispositivos y datos.

Cuánto cuesta de verdad imprimir en tu empresa (y por qué casi nunca está en la factura)

Probablemente, lo que crees que pagas por imprimir y lo que pagas de verdad no se parecen. La diferencia no está en la factura del proveedor: está repartida en sitios donde nadie la suma.

La buena noticia es que ese coste se puede medir. Y lo que se mide, se reduce. En este artículo te enseñamos a calcular tu coste real de impresión, cuáles son los cuatro costes ocultos que casi nadie contabiliza y qué puedes hacer para recortarlos —en muchos casos, sin cambiar de máquina.

¿Cuánto cuesta imprimir en una empresa?

Una empresa gasta de media hasta el 3 % de su facturación anual en impresión, pero la mayoría no conoce esa cifra. Es un coste disperso entre informática, compras y servicios generales, troceado en facturas distintas (equipo, tóner, mantenimiento, papel) que rara vez alguien junta.

La consultora Quocirca, referencia del sector, lleva años señalando lo mismo: la impresión sigue siendo una de las pocas áreas donde casi cualquier empresa puede ahorrar, precisamente porque no la controla. Cerca del 40 % de las organizaciones reconoce que no puede hacer un seguimiento preciso de lo que gasta en imprimir.

Dicho de otra forma: no es que la impresión sea cara. Es que es invisible. Y lo invisible no se optimiza.

El coste que ves frente al coste que pagas

Lo que ves es la punta del iceberg: el precio de la máquina y el del tóner. Lo que pagas incluye, además, tiempo, ineficiencia y riesgo. Por cada euro visible hay otros que no aparecen en ninguna línea concreta de tu contabilidad, pero que salen igualmente de tu cuenta de resultados.

El coste visible es fácil: compras (o alquilas) un equipo y repones consumibles. El problema es todo lo demás. Vamos a por ello.

Los 4 costes ocultos de la impresión

01. Los consumibles a precio de tienda

El tóner es, con diferencia, la mayor partida del coste de impresión: puede suponer cerca de la mitad del gasto total. Y comprar consumibles sueltos, pedido a pedido, sale mucho más caro que tenerlos incluidos en un contrato con reposición automática.

A esto se suma el color, que dispara el coste por página, y los pedidos urgentes cuando una máquina se queda sin tóner a media mañana. Cada compra de emergencia es un sobreprecio que nadie presupuestó.

02. El parque sobredimensionado (o mal dimensionado)

Tener equipos demasiado grandes para quien los usa es caro. Tener equipos pequeños forzados al límite, también. Lo habitual es un parque heredado, crecido por inercia: máquinas distintas, de marcas distintas, compradas en momentos distintos, sin que nadie haya dimensionado nunca cuántas hacen falta ni de qué tipo.

El resultado es capacidad que se paga y no se usa, o cuellos de botella que ralentizan a la gente. Ambos cuestan.

03. El tiempo de tu equipo

Cada vez que alguien pelea con la impresora, busca un documento o gestiona un pedido de tóner, estás pagando ese rato a precio de nómina. Es el coste más difícil de ver y, a menudo, el más alto.

Los datos del trabajo de oficina son contundentes: según McKinsey, un empleado dedica de media 1,8 horas al día —unas 9,3 horas a la semana, más de una jornada completa— solo a buscar y recopilar información. IDC va más allá y estima que las empresas pierden hasta un 21 % de su productividad por problemas relacionados con la gestión de sus documentos. Una parte de ese tiempo nace, directamente, de un archivo en papel desordenado y de procesos que dependen de imprimir.

04. El riesgo silencioso

Tu impresora multifunción es un ordenador en red con disco duro: almacena lo que imprime y escanea, y casi nunca está protegida. Es una de las puertas de entrada favoritas y más olvidadas en ciberseguridad.

Las cifras asustan. El informe Print Security Landscape 2025 de Quocirca revela que el 56 % de las organizaciones sufrió al menos una pérdida de datos relacionada con la impresión en el último año, con un coste medio cercano a las 630.000 libras por incidente. Entre las pymes el porcentaje sube por encima del 60 %. Y en España solo el 9 % de las empresas cuenta con políticas de seguridad de impresión, según un análisis de Toshiba Tec sobre más de 950 compañías.

Cuando ese riesgo se materializa —un documento sensible en una bandeja, un disco duro sin cifrar, una brecha de RGPD— la factura llega de golpe, y no es pequeña.

¿Quieres tu cifra, no la media del sector? Te hacemos una auditoría de costes de impresión sin coste: medimos lo que pagas de verdad y te lo entregamos por escrito, con el ahorro que se puede recuperar.

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Cómo calcular tu coste real por página (CPP)

El coste por página se calcula sumando todos los costes de impresión de un periodo —consumibles, mantenimiento, papel y equipos— y dividiéndolos entre el número de páginas impresas en ese mismo periodo. Es el indicador que lo cambia todo, porque convierte un gasto difuso en un número que puedes comparar y negociar.

CPP = (consumibles + mantenimiento + papel + amortización/alquiler de equipos) ÷ páginas impresas

Un ejemplo orientativo para ver el método (no son tus cifras: úsalo como plantilla): si tu oficina imprime unas 5.000 páginas al mes y, entre tóner, mantenimiento y papel, gastas 200 € en ese mes, tu coste por página es de 0,04 €. Ahora multiplica por tu volumen real anual y suma los costes ocultos de los apartados anteriores. La cifra que sale rara vez se parece a la que la mayoría tenía en la cabeza.

Si no sabes cuántas páginas imprimes, una pista práctica: mira cuánto papel compras al año. Es una aproximación suficiente para empezar.

¿Se puede reducir? Sí, y muchas veces sin cambiar de máquina

La forma más directa de controlar el coste de impresión es pasar a un modelo de pago por uso, en el que pagas una única cuota por página que incluye equipos, consumibles, mantenimiento y soporte. Es lo que se conoce como impresión gestionada (MPS, por sus siglas en inglés).

Las palancas son sencillas y nada milagrosas:

  • Dimensionar el parque a lo que de verdad se usa, no a lo que se compró en su día.
  • Reposición automática de consumibles, para acabar con los pedidos urgentes a precio de tienda.
  • Una sola factura transparente, con coste por página fijo y desglose por usuario o departamento.
  • Políticas de impresión (doble cara por defecto, control del color, cuotas) que recortan el gasto sin que nadie note una pérdida de servicio.
  • Seguridad (impresión protegida por PIN o tarjeta, cifrado, trazabilidad) que cierra la puerta del apartado 04.

No siempre hace falta tirar los equipos actuales. A veces basta con medir, dimensionar y gestionar lo que ya tienes de otra manera.

En resumen

  • Una empresa gasta de media hasta el 3 % de su facturación en impresión, y la mayoría no conoce su cifra real.
  • El coste visible (máquina y tóner) es solo la punta: los cuatro costes ocultos son consumibles a precio de tienda, parque mal dimensionado, tiempo del equipo y riesgo de seguridad.
  • El coste por página (CPP) —todos los costes divididos entre páginas impresas— es el número que te permite comparar, negociar y reducir.
  • El pago por uso (impresión gestionada / MPS) controla el gasto con una sola cuota, y muchas veces no exige cambiar de equipos.
  • El primer paso no es comprar nada: es medir.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta imprimir al año en una empresa?

De media, una empresa destina hasta el 3 % de su facturación anual a la impresión, aunque varía mucho según el volumen y el tipo de documentos. El problema habitual no es el importe, sino que la mayoría de las empresas desconoce su cifra real porque el coste está repartido en varias facturas.

¿Qué es el coste por página (CPP)?

Es el resultado de sumar todos los costes de impresión de un periodo (consumibles, mantenimiento, papel y equipos) y dividirlos entre las páginas impresas en ese mismo periodo. Permite saber con exactitud cuánto cuesta cada impresión y detectar el gasto oculto.

¿Es más caro comprar el tóner suelto?

Sí. Comprar consumibles pedido a pedido suele ser más caro que tenerlos incluidos en un contrato con reposición automática, y a eso se suman los pedidos urgentes cuando una máquina se queda sin tóner. El consumible es, además, la mayor partida del coste de impresión.

¿Es segura mi impresora multifunción?

Una multifunción es un ordenador conectado a la red, con almacenamiento interno donde quedan los documentos que imprime y escanea. Si no está protegida, es un punto vulnerable: Quocirca cifra en más del 50 % las organizaciones que han sufrido una pérdida de datos relacionada con la impresión en el último año.

¿Cómo reduzco el gasto de impresión sin cambiar de equipos?

Midiendo tu coste por página, dimensionando el parque a tu uso real, automatizando la reposición de consumibles, aplicando políticas de impresión (doble cara, control del color) y centralizando todo en un modelo de pago por uso. En muchos casos se puede hacer con los equipos que ya tienes.

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